lunes, 30 de septiembre de 2019

AMLO: hacer lo que Fox no pudo


El Cincel

Mintiendo con frescura, escudado en una admiración por Juárez y los liberales que los hechos exhiben como falsa, el presidente López Obrador parece decidido a continuar el plan que Vicente Fox quiso aplicar durante su sexenio, pero no pudo: el desmantelamiento el Estado laico.

Dijo el presidente, en su conferencia matutina del 27 de septiembre, que en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 se habla de la libertad religiosa y al mismo tiempo del Estado laico, cosa que es falsa. Dicho Plan, publicado el 12 de julio en el Diario Oficial de la Federación, ni siquiera menciona al Estado laico ni al laicismo, ignorando palmariamente los artículos 40 y 130 de la Constitución.

Una búsqueda acuciosa demuestra que el Estado laico tampoco fue mencionado en el discurso que el presidente dio en Palacio Nacional el primero de septiembre y que dicha ausencia se reiteró en cada una de las 994 páginas del Primer Informe de Gobierno y su Anexo Estadístico, que en esa fecha entregó a la Cámara de Diputados (338 del Informe, más 656 del Anexo).

Si es falaz la repentina reivindicación presidencial del laicismo, no lo es su intentona de desmantelarlo. En otras ocasiones he propuesto el concepto de acoso al Estado laico como una serie de recurrentes infracciones a la separación del Estado y las iglesias cometidas desde el poder, señaladamente a partir de que se instalaron los gobiernos federal y locales emanados del partido Morena (véase el ensayo que publiqué en nexos 496, del mes de abril de 2019), pero acontecimientos recientes muestran que está en marcha una ofensiva para acabar con el laicismo estatal y que ésta ha sido decretada desde el Palacio Nacional. 

La expedición del nuevo Reglamento de la Secretaría de Gobernación, que contradice al texto constitucional; la encomienda de distribuir la Cartilla Moral a la organización de pastores evangélicos Confraternice y la incorporación de éstos a las filas de los Servidores de la Nación; el otorgamiento subrepticio de concesiones de radio a organizaciones religiosas y la intención, anunciada por el propio López Obrador, de “dar facilidades” al otorgamiento de concesiones de televisión a las iglesias, exhiben las verdaderas intenciones del lopezobradorismo en esta materia.

En su campaña presidencial, Vicente Fox, inspirado por el modelo español, firmó en abril del año 2000 diez compromisos con los jerarcas católicos. Tales compromisos fueron llamados “El decálogo” y son atentatorios de la histórica separación de los asuntos estatales y religiosos. En esos compromisos, el panista incluyó: 1) facilitar los trámites que los ministros de culto y las asociaciones religiosas deben realizar ante las autoridades; 2) reconocimiento a las capellanías religiosas en el ejército, la marina y la policía federal; 3) la protección de la vida desde la concepción (penalización del aborto); 4) quitar restricciones al culto público; 5) ampliar la libertad religiosa; 6) la participación de las iglesias en las políticas sociales gubernamentales; 7) el otorgamiento de concesiones de radio y televisión a las asociaciones religiosas; 8) educación religiosa en las escuelas públicas; 9) el reconocimiento a la familia tradicional; y 10) que los ministros de culto puedan ocupar cargos de elección popular.

Se puede decir que, en su sexenio, el panista solo pudo avanzar en los dos primeros compromisos y, en forma parcial en el tercero, en tanto que el resto le fueron intransitables debido a la oposición de una ciudadana cada vez más despierta y a la resistencia de la opinión pública. Pero resulta que, años después, quien relevó a Fox en la tarea de desmantelar al Estado laico es un sedicente juarista, quien parece decidido a llevar a cabo los puntos que quedaron pendientes del “decálogo” foxista.

Luego de que el gobierno de López Obrador avance en quitar restricciones al culto público, en la llamada ampliación de la libertad religiosa, la incorporación de las iglesias en las políticas públicas y el otorgamiento de concesiones de radio y televisión a las asociaciones religiosas, como es su intención ¿qué seguirá? ¿La educación religiosa en las escuelas públicas y la elección de como diputados, alcaldes y gobernadores de pastores y curas en activo?

Cincelada: 2 de octubre no se olvida.

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lunes, 23 de septiembre de 2019

Clientelismo a gran escala


El Cincel

Miles de evidencias del clientelismo electoral a gran escala se encuentran en el expediente 106/2019, que se encuentra en proceso de sustanciación por la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral. De hecho, varias docenas de ellas fueron suficientes para dar base probatoria al acuerdo de medidas cautelares que la Comisión de Quejas y Denuncias del INE adoptó el 16 de agosto, en el caso Servidores de la Nación denunciado por el PRD.

El video de un noticiario televisivo de Guadalajara muestra una reunión encabezada por Yeidkol Polevsky, la administradora del partido Morena, y por el excandidato a Gobernador y entonces Delegado Estatal del gobierno federal en Jalisco. Los morenistas afirmaron que 888 encuestadores voluntarios ligados a ese partido empezaron el Censo para el Bienestar, evidenciando el origen partidista de un ejercicio que debiera ser institucional.


Otro video, más reciente, muestra a un par de tipos que, a la puerta de un domicilio, dicen: “Señora, muy buenos días. Venimos de parte del Presidente de la República, el Licenciado Andrés Manuel López Obrador. Venimos a hacer entrega de un apoyo para algún miembro de su familia que sufra discapacidad… Somos Servidores de la Nación”, después de lo cual les es franqueado el paso.

De pie frente a una abuelita sentada en su silla, Cristina Cruz, la superdelegada de la Ciudad de México, declamó su speech: “Sepan que para el gobierno, que para el Licenciado (López Obrador) todos son importantes y que vamos a empezar por los sectores más vulnerables, la gente que más los beneficia (se trabó, para corregir), que más nos necesita y que no ha sido tomada en cuenta durante todo este tiempo”.

Los superdelegados Enrique Novelo, Juan Carlos Loera, Joaquín Díaz y Aguilar Castillejos, de los estados de Durango, Chihuahua, Yucatán y Chiapas, respectivamente, aparecen en videos grabados en las instalaciones de diversas escuelas públicas, reivindicando que López Obrador cumple sus compromisos al entregar las becas para los estudiantes de educación media superior, pidiendo a los jovencitos vivas para la Cuarta Transformación, así como enjundiosos vivas dedicados con fervor al Presidente.

Una muy maquillada Ariadna Montiel, subsecretaria de Bienestar, aparece en la grabación en un acto masivo de entrega de apoyos económicos, realizado en San Luis Potosí y encabezado por el propio titular del Ejecutivo. La subsecretaria afirma a la concurrencia que “como lo ha dicho nuestro Presidente, hay que apostar por la juventud”, a propósito de uno de los programas sociales del actual gobierno. Quien es su jefa, la mismísima secretaria María Luisa Albores, no se queda atrás en la promoción personalizada, pues posa en una fotografía muy contenta en compañía del superdelegado chiapaneco, ambos ataviados con el chaleco café claro que muestra el nombre presidencial.


El Coordinador General de Programas para el Desarrollo, quien es la cabeza de la gravosa estructura encargada de los programas sociales federales y que despacha junto al Presidente, aparece acompañado por la superdelegada capitalina en este desfile de botones de muestra del clientelismo, para afirmar que el Presidente evalúa diariamente el trabajo de los 18 mil 500 Servidores de la Nación, gritar muy sentidos vivas a la Cuarta Transformación y a López Obrador.

Cincelada: Muy congruentes varios de los Próceres de la 4T que se emborrachan, chocan y luego charolean para evadir responsabilidades.

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lunes, 16 de septiembre de 2019

Reforma y contrarreforma electoral


El Cincel
Nuestro sistema electoral ha garantizado condiciones de equidad en las campañas electorales, la alternancia en todos los niveles, incluida la Presidencia de la República y, más que nada, la libertad y la efectividad del voto. Eso no quiere decir que no deba mejorarse, pero es conveniente distinguir esto de los ataques en su contra que provienen de posturas anti-partido y falsamente apolíticas que son alentadas desde el poder.


Tal actitud ha engendrado propuestas de contrarreforma planteadas por el partido Morena, acicaladas con supuestos afanes ahorrativos y un falso discurso sobre la democracia participativa. Entre ellas, podemos mencionar las siguientes:
  1. Reducir o desaparecer los diputados plurinominales, proposición que atenta contra la representación de una sociedad cada vez más plural
  2. Reducir el financiamiento público a los partidos, que en realidad está dirigida a dar ventaja al partido Morena en la contienda política con el uso indebido de los recursos públicos, como lo demuestra el caso “Servidores de la Nación”
  3. Desaparecer el Consejo General del INE, eliminar los Organismos Públicos Locales Electorales (Oples), reducir el periodo de funciones de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, iniciativas que buscar poner el control de los procesos electorales en manos del gobierno
  4. Entregar el padrón electoral a la Secretaría de Gobernación, proposición que junto con las anteriores constituye una involución de 30 años, a aquellos tiempos en los que el PRI-gobierno inflaba y rasuraba el padrón a conveniencia
  5. Legislar la revocación del mandato para que se realice en el año 2021, con el único interés de usar la popularidad presidencial en favor de los candidatos del partido Morena en las elecciones de gobernadores, diputados y alcaldes que se realizarán ese año

Desde un punto de vista democrático, tales iniciativas no debieran ser transitables para la oposición ni deben ser consideradas como resultado de negociaciones en las que se intercambien por propuestas opositoras de cualquier materia, pues cada una representa un retroceso de lo que hay de democracia en el sistema electoral mexicano.


En cambio, la oposición debiera poner sobre la mesa algunas propuestas tendentes a mejorar el sistema político electoral. A juicio de quien redacta estas cinceladas, son tres los rubros en los que la oposición debiera concentrarse:
I. Implantar la urna electrónica, que reducirá el costo de las elecciones al economizar en el papel-seguridad que se emplea para imprimir cientos de millones de boletas electorales, lo mismo que en la selección y capacitación de una parte de los funcionarios de las mesas directivas de casilla
II. Eliminar la cláusula de sobrerrepresentación del 8% en la integración de la Cámara de Diputados, la cual ha permitido que la coalición del partido Morena tenga en esta legislatura el 62% de los diputados federales, cuando solo obtuvo el 44% de los votos en la elección legislativa de 2018
III. Establecer la inelegibilidad de los superdelegados y los coordinadores regionales de los Servidores de la Nación, cuya campaña anticipadísima ha sido denunciada y demostrada
Estas tres propuestas sí irían en la dirección de economizar en el gasto en las elecciones, al tiempo que fortalecen el pluralismo y la equidad en la contienda electoral.
Cincelada: El alcalde morenista de Jaltenco, México, dio el Grito de Independencia portando una banda presidencial, cual personaje de La Ley de Herodes.

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lunes, 9 de septiembre de 2019

$292 mil millones para los “Servidores de la Nación”


El Cincel
Esto debería ser un escándalo mayor: el proyecto presidencial de Presupuesto para el año 2020 incluye partidas que elevarán en un 24%, de 220 mil a 292 mil millones de pesos, el monto de los programas sociales que manejan los “Servidores de la Nación”, cuya gestión realizan éstos sin Reglas de Operación y en una estrategia netamente electoral financiada con dinero público.
Esta operación fue denunciada por el PRD ante las autoridades electorales, las cuales están realizando la investigación correspondiente y que, como parte de la misma, dictaron medidas cautelares en las que ordenaron al gobierno federal la suspensión inmediata de las acciones de promoción personalizada del Presidente de la República y demás funcionarios federales involucrados.
Pero esto no ha hecho mella en el ánimo de la estrategia clientelar del gobierno de la 4T, pues pretende que la suma del dinero destinado a los programas sociales que administra la estructura de los “Servidores de la Nación” se incremente sustancialmente.
Se ha señalado ya que la burocracia mencionada cuesta al erario, sólo en nómina y gastos de operación, más de 3 mil 300 millones de pesos. Pero aparte de ello, hasta antes del Primer Informe, se detectó que los “Servidores de la Nación” elaboraron los padrones de 11 programas sociales y entregaron tarjetas bancarias y órdenes de pago a los beneficiarios inscritos en los mismos.


La tabla de arriba permite ver los 11 programas sociales que se habían detectado antes del 1º de septiembre. A estos programas se destinaron 220 mil millones de pesos en 2019, cifra que se incrementará a 239 mil millones de pesos según el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2020, lo que representará un incremento del 9%.
Pero el texto del Primer Informe presidencial, particularmente la parte que rindió la Secretaría de Bienestar, permitió detectar otros 5 programas sociales que son administrados también por los “Servidores de la Nación”. Estos programas cuentan con otros 51 mil 888 millones de pesos para el ejercicio presupuestal 2020, como lo muestra la tabla siguiente:


Así es que, además de su abultada nómina, los “Servidores de la Nación” manejarán el año entrante la friolera de 291 mil 809 millones de pesos en becas, pensiones y apoyos, los que distribuyen discrecionalmente al arbitrio de los Coordinadores Regionales de Programa para el Desarrollo y los llamados superdelegados. Todos estos funcionarios son de extracción morenista y de sus aliados, quienes además de exaltar la figura presidencial con esa fuerte suma de dinero público, hacen lo propio para levantar sus exiguas carreras políticas en la búsqueda de alcaldías, diputaciones y hasta gubernaturas.
Para dimensionar lo anterior, se debe decir que los recursos económicos que administrarán los “Servidores de la Nación” superan todo el presupuesto federal del año entrante para la seguridad pública ($198 mil millones), y que también rebasan el monto total que se destinará a la salud ($226 mil millones). Además de lo anterior, es conveniente señalar que su equivalencia es de 14 mil 600 millones de dólares al tipo de cambio de hoy.
Cincelada: El “no sabía en lo que se metía”, declarado por el senador Monreal, es una dura forma de reconocer la ineptitud del desgobernador de Veracruz.

martes, 3 de septiembre de 2019

López y los apellidos frecuentes

EL CINCEL

Es curioso y paradójico el agrio debate sobre el uso del primer apellido del Presidente de la República, que en últimos días ha tenido lugar en las redes sociales, pues muestra a la vez los bajos instintos y la mentalidad discriminatoria y conservadora de quienes se ubican en uno y otro bando de este zipizape.

Para la concepción discriminatoria y conservadora que, como vemos está más presente en nuestro país de lo que se pudiera pensar, los apellidos evidencian la posición social en términos no solo de fortuna sino, sobre todo, en términos de dominación. Según este pensamiento, si los apellidos de una persona tienen en su opinión cierta rareza, evidencian una genealogía con pretérito glorioso, ancestros ricos y con poder. En cambio, un apellido común y corriente, con masiva presencia entre la población, no es seña más que de un pasado empobrecido y sin chiste, perdido en la intrascendencia y el anonimato.

Quienes desde la oposición al actual Presidente de la República proponen llamarlo López parten de tal prejuicio. Creen que lo demeritan al referirse a él solo con su primer apellido pues, en el fondo, éste les parece corriente, sin lustre ni dimensión: para los adalides de la buena genealogía, solo un cualquiera se apellida López. Este forma parte de los apellidos que, según la opinión de los prejuiciosos, acorrientan lo mismo un acta de nacimiento, que el más brillante currículo.

Paradójicamente, quienes son partidarios del actual gobierno y ven como un insulto el que se llame simplemente López al Presidente, parten del mismo prejuicio discriminatorio. Resulta curioso que sean Levy, Bruera y algunos que protegen con apellidos compuestos el pedigree ancestral de sus familias, quienes se sientan en la obligación de entablar altisonantes alegatos en defensa del uso del apellido paterno y materno del titular del Ejecutivo, pues en el fondo lo que están afirmando es que el López es más una ofensa que un apellido como cualquiera.

Para darle dimensión a este asunto conviene tener en cuenta algunos datos estadísticos, de acuerdo a la información de la más confiable base de datos con la que contamos los mexicanos, que es el Registro Federal de Electores (con corte al 30 de agosto de 2019):

• El Godínez, tan de moda en los chistes y en las denostaciones de todo tipo, no aparece entre los primeros 20 apellidos más frecuentes.
• El Rodríguez y el Sánchez están fuera del top 6.
• El sexto lugar lo ocupa el Pérez, con 3.6 millones entre paternos y maternos (claro, se deberán descontar aquellas personas que se llaman Pérez Pérez y lo mismo se tendrá que hacer con los siguientes apellidos en esa condición pues en esta, como en otras materias, la frecuencia es a veces reiterativa).
• González hay 4 millones y López apenas está en el cuarto lugar de los apellidos frecuentes con 500 mil más.
• El tercer lugar pertenece a Martínez, con 5 millones, y la segunda posición es de los García, con 5.3 millones de personas.
• El primer lugar de los apellidos frecuentes lo ocupa el Hernández, con casi 7.3 millones, que por sí solo representa el 8% del padrón electoral nacional.

En mi condición de portador orgulloso del patronímico más numeroso entre todos, digo por igual a quienes sostienen posturas opositoras y gobiernistas, que el apellido no justifica ninguna discriminación, como no es justificable la que se basa en la nacionalidad, la raza, el color de la piel, la posición social, las creencias, el idioma, el sexo o la preferencia sexual de las personas. Y, con sentido práctico y por experiencia propia, puedo afirmar que es pertinente utilizar los apellidos paterno y materno para facilitar la identificación de una persona con apellido frecuente, trátese de un López o de un Hernández.

CINCELADA: Es cierto que la Secretaría de la Función Pública no es un florero, pues es una vil tapadera de Bartlett y de otros corruptos amigos del presidente.